Mareos cervicales: ¿síntomas? ¿cómo tratarlos?

Persona con dolor cervical

Inestabilidad, mareo de origen cervical

El mareo cervical es un síntoma muy prevalente en la sociedad, comúnmente denominado vértigo periférico o vértigo cervical y que aparece asociado a diferentes entidades clínicas que causan trastornos físicos y emocionales con un elevado coste a nivel social.

 

Aunque vértigo cervical y mareo cervical se usen como términos sinónimos, los síntomas del vértigo son mareo que se asocia con una sensación de movimiento de los objetos alrededor del sujeto. Entre sus posibles causas esta alguna disfunción del oído.

 

El mareo podría ser definido como una sensación de pérdida de estabilidad, equilibrio u orientación en el espacio. Es un síntoma asociado a problemas del sistema musculoesquelético, cardiovascular, metabólico, neurológico o vestibular, siendo así mucho más complicado determinar su origen.

 

Para tener una buena orientación en el espacio y estabilidad, es necesario que el sistema ocular (ojos), sistema vestibular (oído interno) y el sistema musculoesquelético cervical (cuello) funcionen correctamente, y la información proveniente de estas tres áreas sea debidamente procesada en el Sistema Nervioso Central.

 

¿Qué son y que síntomas presentan los mareos cervicales?

El mareo de origen cervical también llamado “cervicogénico”, se diferencia del vértigo de origen vestibular sobre todo por su intensidad: el mareo cervical es una sensación vaga de inestabilidad. Además, tiene las siguientes características:

  • Se agrava por movimientos con el cuello y la cabeza
  • Se asocia a dolor de cuello. Si el dolor es mayor el mareo también suele serlo
  • Se asocia a visión borrosa y/o náuseas, pero no vómitos
  • Se alivia con tratamiento a nivel del cuello, tanto la intensidad como la frecuencia

 

Los mecanismos desencadenantes de estos síntomas, pueden deberse a una insuficiencia circulatoria a nivel de la columna cervical, alteraciones en los músculos cervicales, tendones o articulaciones.

Se caracterizan por dolor en el cuello acompañándose de trastorno del equilibrio.

El dolor cervical es debido a la inflamación y también puede estar comprometida la circulación de las arterias vertebrales, pudiendo provocar síntomas como desequilibrio, aturdimiento, inestabilidad sobre todo al mover el cuello, presión en la parte occipital de la cabeza con cefalea, entumecimiento y dificultad para conciliar el sueño debido al dolor.

 

¿Cuáles son las causas de los mareos cervicales?

Las causas más frecuentes son, el latigazo cervical (flexión-extensión brusca del cuello por un movimiento de aceleración y desaceleración) que ocurre en los accidentes de tráfico, cuando el golpe viene por detrás, la artritis y artrosis cervical, espasmo y rigidez acusada de la musculatura del cuello, hernias cervicales y traumatismos.

El paciente acude a la consulta por un trastorno del equilibrio. La historia clínica, resaltando si existen circunstancias desencadenantes como las expuestas anteriormente, y una exploración física, además de las pruebas funcionales del equilibrio, nos orientan a establecer el diagnóstico del mareo cervical.

 

¿Cuál es el tratamiento del mareo de origen cervical?

El tratamiento se enfoca para cada paciente en particular, resaltando la interconsulta con otros profesionales como médicos rehabilitadores y fisioterapeutas.

Cuando el síntoma de desequilibrio o inestabilidad es acusado se prescriben sedantes vestibulares durante unas 48 horas. Los antiinflamatorios, analgésicos y vasodilatadores también son utilizados en estos pacientes.

La fisioterapia ha demostrado ser clave en el tratamiento del mareo cervical, mediante el uso de la terapia manual, la educación terapéutica en neurociencia del dolor, el ejercicio terapéutico y la punción seca se puede conseguir disminuir la sensación de mareo cervical, así como el dolor de cuello y cabeza.

El paciente, individualizando los casos, también se puede beneficiar de bloqueos ecoguiados del nervio occipital mayor , menor y tercer nervio occipital con anestésicos locales y corticoides

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