Radiofrecuencia

 

La radiofrecuencia o rizólisis se trata de un procedimiento ambulatorio mínimamente invasivo, de acceso percutáneo, que se usa de manera habitual para tratar diversos síndromes de dolor crónico, tanto en la columna lumbar como en nervios periféricos.

¿En que consiste la radiofrecuencia o rizólisis?

La radiofrecuencia o rizólisis consiste en la aplicación de un campo eléctrico de corriente alterna de baja energía y alta frecuencia (50-500 kHz) en un tejido, a través de una aguja o catéter, que produce una modificación de dicho tejido y como consecuencia una alteración de la transmisión del dolor.

Durante el procedimiento de radiofrecuencia, se aplica la energía con precisión en los nervios diana con el fin de interrumpir la señal de dolor y disminuir así los síntomas procurando alivio al paciente y mejorando su funcionalidad.

Este tratamiento comprende la utilización de agujas especializadas (con un electrodo metálico en la punta)

¿Me van a dormir para hacer la radiofrecuencia o rizólisis?

Al paciente se le administrará sedación durante el procedimiento, no se debería dormir por completo al paciente puesto que cuando la aguja está cerca del nervio diana, se requiere de la colaboración del paciente quien deberá indicarnos lo que siente para guiarnos hasta lograr la colocación exacta de la aguja.

Las ventajas son que la técnica sea más precisa y se mejoren los resultados y la seguridad del tratamiento.

Técnica de radiofrecuencia

¿Cuánto dura el alivio del dolor tras una radiofrecuencia o rizólisis?

El período de alivio del dolor dependerá de la patología del paciente y de su compromiso posterior ya que deberá optimizar el peso, fortalecer la musculatura y realizar ejercicio físico adaptado a sus posibilidades. Si reaparecen los síntomas, podrá repetirse el procedimiento. El procedimiento se lleva a cabo dentro de quirófano con las medidas de higiene adecuadas y bajo visión directa ecográfica o radiológica.

tipos de radiofrecuencia

Radiofrecuencia pulsada

La radiofrecuencia pulsada es una técnica no ablativa mínimamente invasiva que no produce destrucción nerviosa ni neuritis residual. Su eficacia se basa en la neuromodulación a través de unas agujas de última generación que administran pulsos de energía de manera controlada sobre el tejido nervioso. Estas producen cambios a nivel microcelular y reducen su capacidad para transmitir la señal dolorosa. 

La técnica consiste en la aplicación de energía en forma de pulsos, en la que se intercalan períodos de tratamiento con períodos de silencio que permiten la disipación del calor generado. Además, se puede utilizar en nervios mixtos con componente motor, donde no podemos utilizar la radiofrecuencia convencional para evitar dañar la funcionalidad del nervio. Es un procedimiento ambulatorio que no requiere ingreso.

Técnica radiofrecuencia pulsada
radiofrecuencia convencional

Radiofrecuencia convencional

La radiofrecuencia convencional o rizólisis es una técnica ablativa mínimamente invasiva que se basa en dañar, de forma controlada, las fibras nerviosas transmisoras del dolor mediante calor. La lesión se produce por corriente alterna a frecuencia alta (500000 Hz) emitida de forma continua que genera un aumento de la vibración de las partículas dando lugar a calor y lesión del tejido. En esta modalidad, se selecciona una temperatura objetivo y un tiempo de tratamiento. Además, se mide la impedancia o resistencia del tejido a la transmisión de la corriente.

Se utilizan unas agujas especiales de última generación que permiten estimular la raíz nerviosa y controlar la temperatura en todo momento. Por su parte, los pacientes pueden experimentar un aumento transitorio del dolor los días posteriores a la técnica para luego experimentar una mejoría duradera. Se suele utilizar en nervios puramente sensitivos con el objetivo de denervar o desensibilizar un área dolorosa. Es un procedimiento ambulatorio que no requiere ingreso.

Radiofrecuencia fría

Por último, la radiofrecuencia fría es una técnica mínimamente invasiva que utiliza unas agujas de última generación donde se enfría la punta, logrando así una lesión de mayor tamaño y circunferencial. Puede tener ventajas respecto a las anteriores técnicas en lugares anatómicos donde necesitemos aumentar el tamaño de la lesión, como es el caso de los nervios geniculados que inervan la rodilla o los ramos dorsales sacros de la articulación sacroilíaca. Es un procedimiento ambulatorio que no requiere ingreso.

radiofrecuencia fria