DOLOR ONCOLÓGICO

¿Qué es el dolor oncológico?

El dolor oncológico, un término que engloba las complejas sensaciones de malestar que pueden experimentar los pacientes con cáncer, es una de las facetas más desafiantes en el manejo de esta enfermedad. Para comprender qué es oncológico, primero debemos reconocer que se refiere a todo lo relacionado con la oncología, la rama de la medicina que se especializa en el cáncer. El significado de oncológico está intrínsecamente ligado a los estudios, diagnósticos y tratamientos que se centran en los tumores malignos y su impacto en el organismo.

La pregunta de qué significa oncológico se responde mejor al observar las implicaciones de un diagnóstico de cáncer, que conlleva no solo la lucha contra la enfermedad sino también la gestión de sus síntomas asociados, como el dolor. El dolor neurológico oncológico es un tipo específico de dolor que puede surgir cuando las células cancerosas invaden o ejercen presión sobre las estructuras nerviosas, o como un efecto secundario de ciertos tratamientos contra el cáncer.

Posibles complicaciones con el dolor oncológico

Lamentablemente, muchos pacientes oncológicos no reciben un manejo adecuado del dolor, situación que se agrava especialmente cuando el cáncer está en fases avanzadas. Este tipo de dolor puede ser constante o intermitente, y su intensidad varía desde una molestia leve hasta un dolor insoportable que puede afectar la calidad de vida del paciente de manera significativa.

Un tratamiento efectivo del dolor oncológico debe ser multidisciplinario, involucrando tanto terapias farmacológicas como no farmacológicas, y debe ser personalizado de acuerdo con las necesidades y la situación clínica de cada paciente. La evaluación y el tratamiento del dolor neurológico oncológico, en particular, requieren de un enfoque especializado debido a la complejidad de los mecanismos del dolor involucrados.

Es crucial que los profesionales de la salud reconozcan la importancia de una evaluación adecuada del dolor y de un tratamiento efectivo para mejorar no solo la supervivencia sino también la calidad de vida de los pacientes con cáncer. En este contexto, la educación continua y la sensibilización sobre el significado de oncológico y la gestión del dolor oncológico se convierten en una prioridad para todos los involucrados en el cuidado de estos pacientes.

¿Por qué tengo dolor oncológico?

Este dolor está presente en el 30-50% de los pacientes oncológicos y en las fases avanzadas de la enfermedad puede llegar al 70-90%.

El tipo de dolor del paciente oncológico depende del tipo de neoplasia, de su extensión, del tratamiento recibido, de la localización y del umbral para el dolor que tenga cada paciente.

Es necesaria una cuidadosa valoración del dolor y de las características propias del paciente y de su enfermedad.

dolor oncológico

¿Sientes dolor del cáncer constante?

Desde la perspectiva de Clínica Edolor, el manejo del dolor oncológico es una parte integral del tratamiento del cáncer. El dolor del cáncer es constante para algunos pacientes, afectando profundamente su calidad de vida. Este dolor puede clasificarse en diferentes tipos, como el dolor nociceptivo neuropático, que se refiere al dolor causado por el daño a las fibras nerviosas, algo común en diversas formas de cáncer.

El dolor en el cáncer puede surgir no solo como un síntoma directo de la enfermedad, por ejemplo, a través de tumores que ejercen presión sobre órganos y nervios, sino también como un efecto secundario de los tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia. Por lo tanto, el término cáncer y dolor están a menudo interconectados, y abordar esta relación es crucial para el tratamiento efectivo.

Un cáncer doloroso puede manifestarse de dos formas principales: dolor agudo y crónico. El dolor agudo actúa como una señal de advertencia y generalmente tiene una duración limitada, mientras que el dolor crónico es persistente y puede continuar incluso después de que la causa original ha desaparecido o ha sido tratada.

En Clínica Edolor, entendemos que el dolor de cáncer es una experiencia multifacética que requiere una evaluación detallada y un abordaje personalizado. Nuestros expertos están especialmente entrenados para evaluar y tratar todas las formas de dolor oncológico, utilizando una variedad de terapias para aliviar tanto el dolor nociceptivo neuropático como otros tipos de dolor asociados con el cáncer.

Nos comprometemos a proporcionar un alivio efectivo del dolor en el cáncer, permitiendo a los pacientes no solo enfrentar su enfermedad con mayor fortaleza sino también mejorar su bienestar general. Si usted o un ser querido está lidiando con un cáncer doloroso, no dude en contactar a Clínica Edolor para explorar las opciones de tratamiento que pueden brindar una esperanza real de mejora y confort.

Síntomas de dolor oncológico

El dolor oncológico irruptivo o incidental, que se presenta súbitamente y con una intensidad que interrumpe la sensación de control del dolor que el paciente con dolor oncológico puede tener, es un desafío clínico significativo y su manejo requiere de una estrategia terapéutica especializada. Este tipo de dolor puede ser provocado por la actividad o incluso sin un desencadenante claro, lo que lo hace aún más complicado de controlar.

La intensidad del dolor irruptivo oncológico es muy alta y la duración es corta; por ello, el fármaco ideal para su tratamiento es aquel que tenga un inicio de acción muy rápido y cuya duración sea también breve, ajustándose así al perfil temporal del dolor que se pretende combatir. En este contexto, agentes como el citrato de fentanilo oral transmucoso, sublingual, intranasal, se perfilan como opciones terapéuticas adecuadas, debido a su rápida absorción y alivio eficaz del dolor. Si quieres saber más sobre el diagnóstico del dolor oncológico, vista este artículo.

El citrato de fentanilo, en sus diversas presentaciones transmucosas y sublinguales, ofrece una alternativa para aquellos pacientes que requieren un alivio inmediato, siendo capaz de actuar con la celeridad que la naturaleza del dolor irruptivo demanda. Su administración intranasal es igualmente efectiva y proporciona una vía de administración conveniente y rápida, que es crucial para tratar este tipo de dolor que aparece de forma repentina y a menudo abrumadora.

¿Tienes algunos de estos síntomas? Consúltanos.

Causas de dolor oncológico

Las causas del dolor oncológico son múltiples y varían en función del tipo de tumor, su ubicación y la etapa de la enfermedad. La incidencia del dolor es particularmente alta en ciertos tipos de cáncer, donde hasta un 80% de los pacientes pueden experimentar dolor significativo en algún momento de su enfermedad. Los tumores que más comúnmente se asocian con dolor severo son los de hueso, páncreas, cérvix, así como los que afectan la cabeza, el cuello y el estómago.

El dolor óseo se presenta como la manifestación más común del dolor oncológico. Este puede ser resultado de la invasión directa del tumor en el hueso o de las metástasis, es decir, la propagación del cáncer a los huesos desde otro órgano. Las metástasis óseas son particularmente habituales en pacientes con cáncer de mama, pulmón y próstata, así como en aquellos con mieloma múltiple. Estos tipos de cáncer tienen una afinidad por el tejido óseo y pueden provocar dolor intenso al desplazar la médula ósea normal, debilitar los huesos y causar fracturas patológicas.

Además de las metástasis, el dolor óseo también puede ser causado por el crecimiento del tumor que genera presión sobre los huesos o por la liberación de sustancias químicas que activan las vías del dolor. El tratamiento para este dolor puede ser complejo y requiere a menudo de un enfoque multidisciplinario, que incluye tanto el manejo médico del dolor como tratamientos específicos dirigidos a la causa subyacente, como la radioterapia o la cirugía.

Es importante destacar que el manejo del dolor oncológico no solo se centra en aliviar el síntoma del dolor, sino también en tratar de mejorar la función y la calidad de vida del paciente. Cada individuo experimenta el dolor de manera única, por lo que un enfoque personalizado es esencial para proporcionar el alivio más efectivo posible.

tratamiento dolor oncologico

Tratamiento de dolor oncológico

El ideal es un tratamiento multidisciplinario, tanto para el tratamiento del cáncer como para sus síntomas, entre los que destaca el dolor.

El tratamiento del dolor oncológico se basará en la escalera analgésica de la OMS (Organización Mundial de la Salud) de tres peldaños. Esta escalera permite controlar el dolor en el 70-90% de los casos. Antiinflamatorios no esteroideos, analgésicos opiáceos menores o opiáceos mayores en combinación entre ellos y con coadyuvantes; los cuales se pueden añadir en cualquiera de los tres escalones. Posteriormente se ha añadido un cuarto escalón, que contempla la utilización de técnicas intervencionistas.

En caso de dolor oncológico refractario a las terapias farmacológicas podemos recurrir a técnicas intervencionistas mínimamente invasivas para control del dolor. El manejo de dolor oncológico a menudo requiere de un enfoque proactivo y adaptativo, capaz de responder a la evolución del cáncer y a la respuesta del paciente a los tratamientos.

La utilización de estas técnicas ha permitido reducir las dosis de los fármacos analgésicos, disminuyendo sus efectos secundarios y mejorando el dolor y la calidad de vida de los pacientes. La clínica del dolor oncológico es el lugar donde este enfoque integral se lleva a cabo, por profesionales capacitados en el manejo del dolor oncológico.

El uso de morfina para el cáncer es un ejemplo clásico dentro de la escalera analgésica, especialmente en los casos de cáncer crónico donde el dolor persistente se convierte en una faceta central de la enfermedad. La morfina y otros opiáceos mayores son parte fundamental en el tratamiento del dolor oncológico, y su uso se ajusta cuidadosamente para maximizar el alivio del dolor mientras se minimizan los riesgos de efectos adversos.

En resumen, el tratamiento del dolor oncológico es un pilar esencial en la atención de pacientes con cáncer. El enfoque multidisciplinario en la clínica del dolor oncológico permite no solo tratar el cáncer en sí, sino también mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, a través de un manejo del dolor efectivo y compasivo.

La utilización de estas técnicas ha permitido reducir las dosis de los fármacos analgésicos, disminuyendo sus efectos secundarios y mejorando el dolor y la calidad de vida de los pacientes.

Bloqueos nerviosos periféricos, infusión de fármacos intratecales, radiofrecuencia o neurolísis simpática ofrecen grandes posibilidades para el alivio del dolor.

El adecuado manejo farmacológico avanzado guiado por profesionales de las unidades del dolor y las técnicas intervencionistas mínimamente invasivas realizadas por personal cualificado, pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes de manera notable.

¿Cómo podemos ayudarte en nuestras clínicas en Euskadi con tu dolor oncológico?

En nuestras clínicas ubicadas en Euskadi, ofrecemos una atención integral y especializada para ayudar a los pacientes con dolor oncológico. Nuestro enfoque se centra en entender y tratar el dolor asociado al cáncer de manera personalizada y comprensiva.

Si estás lidiando con el dolor oncológico, queremos invitarte a que contactes o visites nuestras clínicas en Euskadi. No tienes que enfrentar solo este camino; estamos aquí para ofrecerte apoyo, alivio y las mejores opciones de tratamiento. Comienza tu nueva vida sin el lastre del dolor. Contáctanos hoy y da el primer paso hacia un mañana más brillante y confortable. En Clínica Edolor, estamos comprometidos con tu bienestar.