Dolor de cuello

Cómo tratar el dolor de cuello

La cervicalgia (o dolor de cuello) es un problema común. Dos tercios de la población sufre dolor de cuello en algún momento de sus vidas.

El dolor de cuello puede provenir de cualquiera de las estructuras del cuello, incluyendo: vascular, nervioso, de las vías respiratorias, digestivo y musculatura/esquelético, o puede derivarse de otras áreas del cuerpo.

El dolor de cuello puede surgir debido a la rigidez muscular en el cuello y la parte superior de la espalda, o pellizcos de los nervios que salen de las vértebras cervicales, también el desgaste de las articulaciones del cuello o los discos vertebrales pueden provocar dolor.

La cabeza es sostenida por la parte inferior del cuello y la parte superior de la espalda, y son estas áreas las que comúnmente causan dolor en el cuello. Las tres articulaciones superiores en el cuello permiten la mayoría del movimiento del cuello y la cabeza. Las articulaciones inferiores en el cuello y las de la parte superior de la espalda crean una estructura de apoyo para que la cabeza se asiente. Si este sistema de apoyo se ve afectado de manera adversa, los músculos de la zona se tensarán y provocarán dolor.

El dolor de cuello afecta a alrededor de 330 millones de personas en todo el mundo a partir de 2010 (4,9% de la población). Es más común en mujeres (5.7%) que en hombres (3.9%).

Causas graves de dolor de cuello

Disección de la arteria carótida

Dolor referido por infarto

Cáncer de cabeza y cuello

Infecciones:

Hernia discal o protrusión discal.

Artrosis y cambios degenerativos

Estrechamiento del canal medular o estenosis espinal

 

Causas comunes de dolor de cuello y menos graves

Latigazo cervical

Malas posturas prolongadas por ejemplo trabajadores de oficina con ordenador.

Estrés físico y emocional

Lesiones y caídas menores: accidentes automovilísticos, eventos deportivos…

Aunque las causas son numerosas, la mayoría se solucionan fácilmente con ayuda profesional o con técnicas y consejos de autoayuda.

¿Tiene tratamiento?

El tratamiento del dolor de cuello depende de la causa. Para la gran mayoría de las personas, el dolor de cuello se puede tratar de forma conservadora. Las recomendaciones que ayudan a aliviar los síntomas incluyen aplicar calor o frío. Otros tratamientos comunes podrían incluir medicamentos, entrenamiento de mecánica corporal, reforma ergonómica y fisioterapia.

Tratamiento conservador

Se ha encontrado que el ejercicio más la movilización articular y / o la manipulación articular (ajuste espinal) son beneficiosos tanto en los trastornos mecánicos agudos como crónicos del cuello. ​ Tanto la manipulación cervical como la movilización cervical producen cambios a medio y a corto plazo. Múltiples sesiones de manipulación cervical pueden proporcionar un mejor alivio del dolor y mejoría funcional que ciertos medicamentos en el seguimiento inmediato a largo plazo. ​

Medicación

Se recomiendan analgésicos como el paracetamol o los AINE para el dolor. Los relajantes musculares a menudo se recetan y se sabe que son efectivos en periodos cortos. Las cremas y parches tópicos de venta libre también pueden ser efectivos para algunos pacientes.

Cirugía

La cirugía generalmente no está indicada para causas mecánicas de dolor en el cuello. Si el dolor de cuello es el resultado de inestabilidad, cáncer u otra enfermedad, puede ser necesaria una cirugía. Por lo general, la cirugía no está indicada a menos que haya compresión de la médula espinal.

Tratamiento en las Unidades del Dolor

El objetivo de las Unidades del dolor es reducir el dolor de cuello y mejorar la calidad de vida de aquellos pacientes en donde el tratamiento conservador o la fisioterapia no han sido efectivas.

Las unidades del dolor son unidades subespecializadas en el manejo de cuadros de dolor complejo, la primera entrevista con el paciente es la más importante pues se lleva a cabo un estudio exhaustivo de la cantidad, calidad y origen del dolor del paciente, que junto con las pruebas complementarias de imagen y la exploración física nos lleven a un diagnóstico lo más certero posible sobre el origen de su dolor.

Se disponen de múltiples terapias a nivel cervical desde la colocación de parches con medicación y corrientes eléctricas para dolores localizados como la iontoforesis, hasta terapias mínimamente invasivas como los bloqueos selectivos de grupos musculares, articulaciones o nervios, hasta técnicas más avanzadas como la rizólisis o radiofrecuencia, epidurales cervicales o neuromodulación medular que permitan cortar desde el origen la causa del dolor.

¿Puedo hacer algo en mi casa para aliviar el dolor de cuello?

El dolor y la rigidez generalmente mejoran después de unos días o semanas y rara vez es un signo de un problema más grave. Para la mayoría de los casos de dolor de cuello causados por tensión o postura, el consejo generalmente es el mismo: continuar con las actividades diarias normales, mantenerse activo y descargar el cuello para aliviar los síntomas. También se pueden seguir estos pasos para controlar el dolor:

Sostener una botella de agua caliente o bolsa de calor en el cuello: esto puede ayudar a reducir el dolor y los espasmos musculares, aunque algunas personas encuentran que los paquetes fríos ofrecen un mejor alivio.

Dormir sobre una almohada baja y firme por la noche: usar demasiadas almohadas puede forzar al cuello a doblarse de forma no natural.

Revise la postura: una mala postura puede agravar el dolor, y puede haberlo causado en primer lugar.

Evitar conducir si es difícil girar el cuello y la cabeza; esto puede evitar la visión apropiada del tráfico.

Si el dolor o la rigidez no mejora después de unos días, la primera línea de tratamiento es la fisioterapia, si a pesar de eso la paciente continua con dolor es recomendable acudir a una Unidad del dolor para valorar el origen del dolor y evitar su cronificación.

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