¿Qué hacer para evitar el dolor crónico de espalda?

como evitar el dolor de espalda
El ritmo de vida actual dificulta un estilo de vida saludable; la alta carga de estrés y los malos hábitos posturales pueden favorecer o agravar el dolor crónico de espalda. Para evitar el dolor crónico de espalda o disminuir las recaídas, te recomendamos mejorar tu condición física y practicar una adecuada higiene postural

Consejos y recomendaciones para evitar el dolor crónico de espalda:

    • Evita el reposo y practica ejercicio de manera regular. El ejercicio debe estar adecuado a las posibilidades del paciente. Las actividades aeróbicas regulares de bajo impacto, aquellas que no tensan ni fuerzan la espalda, son la mejor alternativa. Caminar y nadar son buenas opciones.
 
    • Desarrollar fuerza y flexibilidad muscular. Los ejercicios para los músculos del abdomen y de la espalda, que fortalecen el tronco del cuerpo, ayudan a que funcionen como una faja natural para tu espalda. Imprescindible asesorarse por un profesional para evitar lesiones.
 
    • Mantener un peso saludable. El sobrepeso empeora el dolor crónico de espalda. Reducir peso te ayudará a mejorar el nivel de dolor.
 
    • Reducir el estrés. Son útiles las técnicas de relajación.
 
    • Mejorar los hábitos e higiene del sueño. Un descanso adecuado se relaciona con una reducción del nivel de dolor.

    • Cuando estás de pie. En posiciones estáticas no te encorves. Conserva una posición pélvica neutral. Puedes probar a colocar un pie sobre un reposapiés bajo para quitar un poco de peso de la espalda lumbar. Una buena postura puede reducir la tensión sobre la espalda.
 
    • Cuando estás sentado. Elige un asiento que tenga buen apoyo para la espalda lumbar. Para conservar su curvatura normal, coloca un almohadón o una toalla enrollada en la zona lumbar de la espalda. Mantén las rodillas y las caderas al mismo nivel. Cambia tu posición con frecuencia.
 
    • Levanta peso de manera inteligente. En lo posible, evita levantar objetos muy pesados, pero si debes hacerlo, hazlo de tal modo que la fuerza la hagan las piernas. Mantén la espalda recta, no encorvada, y flexiona solo las rodillas. Coloca el objeto cerca del cuerpo.

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