La infiltración o bloqueo epidural lumbar consiste en administrar medicación directamente en el espacio epidural alrededor de la médula espinal y los nervios que salen de ella en la región lumbar de la columna vertebral.
Este procedimiento se utiliza para aliviar el dolor en zona lumbar y en las piernas que puede estar causado por una variedad de condiciones, como hernias de disco, estenosis de canal lumbar, protrusiones discales, espondilolistesis o radiculopatía lumbar.
El objetivo de la infiltración epidural lumbar es reducir la inflamación alrededor de los nervios espinales y aliviar el dolor asociado con afecciones de la columna lumbar.
Si bien algunas personas pueden experimentar alivio del dolor de manera inmediata, para otras puede llevar varios días o semanas ver resultados significativos. Es importante tener en cuenta que el alivio del dolor puede ser temporal y que pueden ser necesarias infiltraciones adicionales en algunos casos.
Entendiendo el dolor lumbar: causas y síntomas
Las causas más típicas de dolor lumbar que requieren de infiltraciones epidurales lumbares son:
- Hernia de disco: Cuando el material gelatinoso dentro de un disco intervertebral se protruye hacia afuera y ejerce presión sobre los nervios cercanos, puede causar dolor lumbar, asícomo dolor y entumecimiento que se irradia hacia las piernas (ciática).
- Degeneración de los discos intervertebrales (dolor discogénico): Con el envejecimiento, los discos entre las vértebras pueden perder elasticidad y deshidratarse, lo que puede provocar dolor lumbar y rigidez.
- Estenosis de canal lumbar: Es una afección en la que el canal espinal se estrecha y comprime los nervios espinales, causando dolor lumbar y posiblemente dolor que se irradia hacia las piernas, generando claudicación neurógena al andar.
- Espondilolistesis: Esta afección ocurre cuando una vértebra se desliza hacia adelante sobre la vértebra adyacente, lo que puede causar dolor lumbar y, en casos graves, compresión de las raíces nerviosas.
Los síntomas típicos del dolor lumbar son:
El dolor lumbar puede manifestarse de varias maneras, y los síntomas pueden variar en intensidad y duración según la causa subyacente. Aquí hay algunos síntomas típicos asociados con el dolor lumbar:
- Dolor: El síntoma más común es el dolor en la parte baja de la espalda. Este dolor puede variar en intensidad desde leve hasta severo y puede ser constante o intermitente.
- Rigidez: Muchas personas experimentan rigidez en la espalda baja, especialmente después de estar sentadas o acostadas durante períodos prolongados.
- Dolor que se irradia: El dolor lumbar a menudo se irradia hacia otras áreas del cuerpo, como las caderas, las nalgas, las piernas e incluso los pies. Este dolor irradiado puede manifestarse como una sensación de ardor, hormigueo o entumecimiento.
- Dolor al moverse: El dolor lumbar a menudo empeora al realizar ciertos movimientos, como inclinarse hacia adelante, girar el torso o levantar objetos.
- Dolor al estar de pie o caminar: Muchas personas con dolor lumbar encuentran alivio al sentarse o recostarse, mientras que el dolor puede empeorar al estar de pie o caminar durante largos perí
- Dificultad para realizar actividades diarias: El dolor lumbar puede dificultar la realización de actividades cotidianas como ponerse de pie desde una posición sentada, levantar objetos, caminar largas distancias o incluso dormir.
- Limitación en el rango de movimiento: El dolor lumbar puede limitar la capacidad de moverse libremente y puede estar acompañado de una sensación de rigidez en la espalda baja.
- Debilidad muscular: En algunos casos, el dolor lumbar puede estar asociado con debilidad en los músculos de la espalda o las piernas, lo que puede dificultar la realización de ciertas actividades.
Estos son algunos de los síntomas más comunes asociados con el dolor lumbar, pero es importante tener en cuenta que cada persona puede experimentar el dolor lumbar de manera diferente. Si experimentas dolor lumbar persistente o severo, es importante consultar a un médico para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
El papel de los bloqueos lumbares en el manejo del dolor
Las infiltraciones epidurales son un componente importante en el manejo del dolor lumbar, especialmente cuando el dolor persiste a pesar de otros tratamientos conservadores.
Este procedimiento implica la administración de medicamentos directamente en el espacio epidural alrededor de la médula espinal y los nervios que salen de ella en la región lumbar de la columna vertebral.
El papel de las infiltraciones epidurales en el manejo del dolor lumbar incluye varios aspectos:
- Alivio del dolor agudo o crónico: Las infiltraciones epidurales pueden proporcionar alivio temporal o prolongado del dolor lumbar agudo o crónico. La combinación de un anestésico local y un corticoide administrado durante la infiltración puede reducir la inflamación y el dolor asociado.
- Facilitación de la rehabilitación: Al reducir el dolor, las infiltraciones epidurales pueden ayudar a los pacientes a participar en programas de rehabilitación y terapia física para fortalecer los músculos de la espalda, mejorar la flexibilidad y promover la función normal de la columna vertebral.
- Evaluación diagnóstica: En algunos casos, las infiltraciones epidurales también pueden tener un papel diagnóstico al ayudar a identificar la fuente exacta del dolor lumbar. Si el alivio del dolor es significativo después de la infiltración, esto puede sugerir que la causa del dolor proviene de la región sospechada y por la que se indicó esta técnica.
- Alternativa a la cirugía: Para algunos pacientes con dolor lumbar crónico que no responden a otros tratamientos o que no son candidatos para la cirugía, las infiltraciones epidurales pueden proporcionar alivio del dolor sin la necesidad de un procedimiento quirúrgico invasivo.
- Manejo multimodal: Las infiltraciones epidurales se pueden utilizar como parte de un enfoque multimodal para el manejo del dolor lumbar, que puede incluir terapia física, medicamentos orales, ejercicios de fortalecimiento, cambios en el estilo de vida y otras intervenciones intervencionistas o quirúrgicas según sea necesario.
- Es importante tener en cuenta que las infiltraciones epidurales no son una solución definitiva para el dolor lumbar y que los resultados pueden variar de un paciente a otro.
¿Cómo se realiza un bloqueo lumbar en Clínica Edolor?
Durante una infiltración epidural lumbar, el paciente generalmente se coloca boca abajo, de lado o sentado sobre una mesa de procedimientos. Se administra anestesia local en la piel y los tejidos blandos para adormecer el área donde se realizará la infiltración. Luego, bajo la guía de la fluoroscopia o ecografía para garantizar una colocación precisa, se inserta una aguja en el espacio epidural en la columna lumbar.
Una vez que se confirma la ubicación correcta de la aguja, se administra una combinación de medicamentos que pueden incluir un anestésico local, como la levobupivacaína, para adormecer los nervios, y un corticoesteroide, para reducir la inflamación y aliviar el dolor. La cantidad y el tipo de medicamento administrado pueden variar según la condición del paciente y la preferencia del médico.
El objetivo de la infiltración epidural lumbar es reducir la inflamación alrededor de los nervios espinales y aliviar el dolor asociado con afecciones de la columna lumbar. Si bien algunas personas pueden experimentar alivio del dolor de manera inmediata, para otras puede llevar varios días o semanas ver resultados significativos. Es importante tener en cuenta que el alivio del dolor puede ser temporal y que pueden ser necesarias infiltraciones adicionales en algunos casos.
Como cualquier procedimiento médico, las infiltraciones epidurales lumbar conllevan riesgos y posibles efectos secundarios, como infección, sangrado, reacciones alérgicas, lesión nerviosa o cefalea postpunción lumbar (una complicación que puede ocurrir debido a la punción accidental de la duramadre durante el procedimiento). Es fundamental que el procedimiento sea realizado por un profesional médico experimentado y que se discutan los riesgos y beneficios con el paciente antes de realizar la infiltración. En Edolor estamos ampliamente familiarizados con esta técnica ya que es una de las que realizamos más frecuentemente para aliviar el dolor lumbar.
Beneficios de los bloqueos lumbares para el dolor crónico
- Alivio del dolor: Uno de los beneficios más importantes de los bloqueos lumbares es su capacidad para proporcionar alivio del dolor en la espalda baja y las piernas, especialmente en casos de dolor lumbar crónico o agudo que no responde a otros tratamientos conservadores.
- Reducción de la inflamación: Los bloqueos lumbares pueden ayudar a reducir la inflamación alrededor de los nervios espinales y los tejidos circundantes, lo que puede contribuir al alivio del dolor y mejorar la función física.
- Mejora de la movilidad: Al reducir el dolor y la inflamación, los bloqueos lumbares pueden mejorar la movilidad y la capacidad de realizar actividades cotidianas, como caminar, levantar objetos y realizar tareas domésticas.
- Facilitación de la rehabilitación: Al proporcionar alivio del dolor y mejorar la movilidad, los bloqueos lumbares pueden facilitar la participación en programas de rehabilitación y terapia física para fortalecer los músculos de la espalda, mejorar la flexibilidad y promover la función normal de la columna vertebral.
- Diagnóstico: En algunos casos, los bloqueos lumbares también pueden tener un papel diagnóstico al ayudar a identificar la fuente exacta del dolor lumbar. Si el alivio del dolor es significativo después del bloqueo, esto puede sugerir que la causa del dolor proviene de la zona bloqueada.
- Alternativa a la cirugía: Para algunos pacientes con dolor lumbar crónico que no responden a otros tratamientos o que no son candidatos para la cirugía, los bloqueos lumbares pueden proporcionar alivio del dolor sin la necesidad de un procedimiento quirúrgico invasivo.
Clínica Edolor en Euskadi: Tu aliado contra el dolor crónico
En clínica Edolor tratamos a miles de pacientes con patología lumbar y dolor lumbar de diferentes orígenes.
Desde Edolor haremos una evaluación exhaustiva para comprender la naturaleza y las causas subyacentes de su dolor. Esto puede implicar exámenes físicos, revisión de historiales médicos y pruebas diagnósticas adicionales según sea necesario.
Daremos un diagnóstico preciso de su patología y del origen de su dolor teniendo en cuenta enfermedades subyacentes, lesiones o trastornos que estén contribuyendo al dolor.
Se desarrollará un plan de tratamiento individualizado: Una vez que se haya realizado una evaluación completa, nuestro equipo de Edolor colaborará con el paciente para desarrollar un plan de tratamiento personalizado. Este plan puede incluir una combinación de enfoques médicos, intervencionistas y terapéuticos.
Se manejará de forma multidisciplinaria el dolor dando un enfoque integral que permita abordar todas las dimensiones del dolor, incluyendo aspectos físicos, emocionales y sociales.
Desde Edolor plantearemos tratamientos intervencionistas destinados a proporcionar alivio del dolor. Estos pueden incluir inyecciones de esteroides, bloqueos nerviosos, radiofrecuencia, neuroestimulación espinal, bombas de infusión de medicamentos y procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos.
Además, desde Edolor propondremos además un tratamiento farmacológico del dolor: pudiendo recetar medicamentos para ayudar a controlar el dolor, como analgésicos, antiinflamatorios, antidepresivos tricíclicos, anticonvulsionantes y opioides, cuando sea necesario. Se realizará un monitoreo cercano para minimizar los efectos secundarios y el riesgo de dependencia.
En la clínica Edolor te proporcionaremos educación y asesoramiento a los pacientes sobre su condición, los tratamientos disponibles y estrategias de autocontrol del dolor. Esto puede incluir técnicas de relajación, ejercicios de estiramiento, modificación de la actividad y cambios en el estilo de vida.
En resumen, Edolor te ofrecerá un manejo integral del dolor, proporcionando evaluación, diagnóstico y tratamiento especializado para pacientes que sufren de dolor crónico o agudo. Su enfoque multidisciplinario y personalizado puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes y restaurar su funcionalidad.

El Dr. Fernando Torre Mollinedo es un reputado especialista en tratamiento del dolor en Bilbao. Cuenta con más de tres décadas de experiencia profesional, especializándose a lo largo de los años en fibromialgia, dolor cervical, lumbalgia, ciática, infiltraciones articulares, bloqueos, neuroestimulación medular o epiduroplastia, entre otras.

