El atrapamiento del nervio pudendo (también conocido como neuropatía del nervio pudendo) es una condición neurológica dolorosa que ocurre cuando este nervio —encargado de la sensibilidad y función motora en la región pélvica— se comprime o irrita.
Este trastorno puede causar dolor crónico en la pelvis, periné, genitales o recto, y es a menudo mal diagnosticado debido a la complejidad de la zona y la variedad de síntomas.
¿Qué es el nervio pudendo?
Es un nervio mixto (sensitivo y motor).
Se origina en las raíces sacras S2–S4.
Inerva áreas como el:
Periné
Órganos genitales externos
Ano y esfínter anal
Músculos del suelo pélvico
¿Qué causa el atrapamiento del nervio pudendo?
Compresión del nervio en su trayecto, especialmente en el canal de Alcock (entre el músculo piriforme y el ligamento sacroespinoso).
Factores desencadenantes comunes:
Ciclismo prolongado
Cirugías pélvicas
Parto vaginal complicado
Traumatismos en la pelvis o coxis
Posturas mantenidas por mucho tiempo (ej. sentado)
Síntomas comunes de neuropatía nervio pudendo
Dolor en el periné, genitales, ano o recto
Sensación de quemazón, hormigueo o corriente
Empeoramiento del dolor al estar sentado
Alivio parcial al estar de pie o acostado
Dificultad para defecar u orinar (en algunos casos)
Disfunción sexual (dolor, disminución de la sensibilidad)
Diagnóstico neuropatía nervio pudendo
Clínico, basado en síntomas y antecedentes.
Puede requerir:
Resonancia magnética pélvica
Electromiografía (EMG)
Bloqueo diagnóstico del nervio pudendo (inyección anestésica)
Tratamiento neuropatía nervio pudendo
Conservador:
Fisioterapia del suelo pélvico
Evitar posturas que agraven el dolor
Cojines especiales para sentarse
Medicación para dolor neuropático (gabapentina, pregabalina, amitriptilina)
Intervencionista:
Infiltraciones de anestésico/corticoides en el trayecto del nervio
Estimulación neuromoduladora
Cirugía de descompresión (en casos graves y refractarios)
*Recomendaciones generales
Evita sentarte en superficies duras por periodos prolongados.
Consulta con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.
No ignores el dolor: cuanto antes se diagnostica, mejor pronóstico.
Técnicas intervencionistas avanzadas para el atrapamiento del nervio pudendo
Cuando el tratamiento conservador (como fisioterapia del suelo pélvico, medicación o cambios posturales) no es suficiente para aliviar los síntomas del atrapamiento del nervio pudendo, se puede recurrir a técnicas intervencionistas avanzadas. Estas estrategias buscan reducir el dolor, descomprimir el nervio y mejorar la calidad de vida del paciente.
1. Bloqueo del nervio pudendo (bloqueo diagnóstico o terapéutico)
¿Qué es?
Inyección de anestésico local y/o corticoide en el trayecto del nervio, generalmente a nivel del canal de Alcock.
Objetivo:
Confirmar el diagnóstico (bloqueo diagnóstico).
Reducir la inflamación y aliviar el dolor (bloqueo terapéutico).
¿Cómo se realiza?
Se realiza con guía ecográfica o fluoroscópica para mayor precisión.
Efecto:
Puede durar días o semanas.
Algunos pacientes necesitan varios bloqueos.
2. Neuromodulación del nervio pudendo o raíces sacras (S2–S4)
¿Qué es?
Implante de un dispositivo que envía impulsos eléctricos suaves para “modular” la señal dolorosa.
Tipos:
Estimulación del nervio sacro (S3): usada también en incontinencia urinaria/fecal.
Estimulación periférica del nervio pudendo: en casos más localizados.
Beneficios:
Mejora del dolor crónico pélvico.
Puede reducir la necesidad de medicación.
Consideración:
Se prueba con un implante temporal antes del definitivo.
3. Ablación por radiofrecuencia (pulsada o continua)
¿Qué es?
Aplicación controlada de energía térmica o pulsada para “desensibilizar” el nervio pudendo.
Tipos:
Radiofrecuencia pulsada: más suave, preserva la función del nervio.
Radiofrecuencia térmica (continua): destruye parcialmente fibras nerviosas (menos usada por riesgo de disfunción).
Indicada para:
Pacientes con atrapamiento diagnosticado y dolor persistente.
4. Descompresión quirúrgica del nervio pudendo
¿Qué es?
Cirugía que libera el nervio de las estructuras que lo comprimen (ligamentos o músculos).
Vías quirúrgicas:
Transglútea
Transperineal
Transabdominal laparoscópica (menos común, más moderna)
Indicada en:
Casos severos y crónicos refractarios a todo tratamiento conservador.
*Consideraciones finales
Estas técnicas deben ser evaluadas y aplicadas por un equipo multidisciplinar: neurocirujano, anestesiólogo intervencionista, fisioterapeuta especializado y ginecólogo o urólogo.
La elección depende del tipo y duración del dolor, respuesta a otros tratamientos, y salud general del paciente.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo en el año 2009 realizando posteriormente la formación como especialista en Anestesiología, Reanimación y tratamiento del dolor en el Hospital de Galdakao-Usansolo 2015. Posteriormente, se subespecializa en el área de tratamiento del dolor. CEO y fundador de Edolor.


